Dureza Rockwell incrementada
La transformación completa de austenita retenida en martensita eleva la dureza superficial entre 2 y 4 puntos HRC, sin riesgo de distorsión dimensional.
Validado en aceros para herramientas y aleaciones cementadas.Tratamientos térmicos subcero
Ciclo criogénico profundo hasta -196 °C con revenido posterior. Eliminación de austenita retenida, homogeneización microestructural y aumento de resistencia al desgaste por impacto en aceros aleados para minería, automoción y maquinaria vial.
Nuestro ciclo subcero elimina la austenita retenida en aceros aleados, logrando una matriz martensítica homogénea que eleva la dureza Rockwell hasta 3 puntos adicionales respecto al temple convencional.
Componentes tratados soportan condiciones de frío extremo y cargas repetitivas sin microfracturas. Ensayos en barrenas mineras muestran un 55% más de resistencia a la fractura que piezas sin criogenizar.
La criogenización controlada reduce la distorsión post-tratamiento en engranajes y matrices. Verificamos cada lote con microscopía electrónica y ensayos de fatiga para asegurar tolerancias críticas.
Trabajamos con industrias automotriz, minera y de construcción vial. Nuestros procesos están documentados con curvas de transformación y certificados de dureza Rockwell C para cada pieza tratada.
Las alternativas convencionales dejan austenita retenida que se degrada bajo impacto térmico. Nosotros homogeneizamos la microestructura para que el acero trabaje en su límite real, no en el teórico.
Cada lote sale con informe de dureza, metalografía y ensayo Charpy si se requiere. No entregamos piezas sin validación interna: la trazabilidad es parte del servicio, no un extra.
Próximo paso
Evaluamos la microestructura de su pieza y definimos el ciclo subcero óptimo para maximizar la dureza y resistencia al impacto. Sin costo inicial.
Solicitar evaluaciónVentajas del tratamiento subcero
La transformación completa de austenita retenida en martensita eleva la dureza superficial entre 2 y 4 puntos HRC, sin riesgo de distorsión dimensional.
Validado en aceros para herramientas y aleaciones cementadas.Componentes tratados soportan ciclos repetitivos de carga y abrasión en minería y construcción, reduciendo el reemplazo prematuro hasta un 55%.
Ensayos Charpy y pruebas de campo en barrenas y matrices.Eliminamos tensiones internas y austenita retenida, logrando piezas que mantienen tolerancias críticas incluso a -50 °C en operación continua.
Verificado en engranajes y componentes de transmisión vial.Matrices de estampación y forja tratadas criogénicamente duplican su vida media, reduciendo paradas no programadas y costos de reposición.
Datos de seguimiento en líneas de estampación automotriz.Cada lote recibe un ciclo personalizado con rampas de enfriamiento y revenido, respaldado por informes metalográficos y de dureza Rockwell C.
Trazabilidad completa para certificación de calidad.La homogeneización microestructural disminuye la propagación de grietas en componentes sometidos a cargas cíclicas, mejorando la fiabilidad del equipo.
Resultados en ensayos de fatiga por contacto y flexión rotativa.Trabajamos con aceros para herramientas, aceros aleados al cromo-molibdeno, aceros cementados y aceros inoxidables martensíticos. El proceso es especialmente efectivo en piezas que requieren alta dureza Rockwell y resistencia al desgaste por impacto en frío extremo.
Depende del volumen y la composición de la pieza. Un ciclo típico incluye descenso controlado hasta -196 °C, mantenimiento de 24 a 48 horas y revenido posterior. La duración total puede oscilar entre 3 y 7 días hábiles.
Bien ejecutada, estabiliza las dimensiones al eliminar la austenita retenida. En engranajes y matrices hemos registrado reducciones de distorsión post-tratamiento de hasta un 40% respecto al temple convencional.
En aceros para herramientas, el incremento de dureza Rockwell C suele estar entre 1 y 3 puntos HRC, acompañado de una homogeneización de la microestructura martensítica que reduce la dispersión de resultados en lotes.
Sí. Entregamos un informe técnico con curvas de transformación, perfiles de dureza, metalografía y resultados de ensayos mecánicos (impacto Charpy, fatiga por contacto) según normas ASTM e ISO.